¿Te ha pasado que has hecho una sesión de fotos y no ha salido como esperabas? ¿O quieres hacer una pero te da miedo porque son demasiadas cosas y no sabes por dónde empezar?

Pues te traigo la guía definitiva para tu proyecto fotográfico con modelos. Todo lo que necesitas saber, desde la idea hasta la entrega final. Además con ejemplos reales de una de mis sesiones. 😊

Antes de nada, es importante que te diga que un proyecto fotográfico es un conjunto de imágenes con una temática concreta que necesita una planificación previa. Cuando empezamos a controlar el proceso de nuestras sesiones empezamos a controlar el resultado de nuestras fotografías. 

Como todo lo que merece la pena en esta vida, requiere de esfuerzo, paciencia y dedicación pero te aseguro que con estos 10 pasos te va a resultar mucho más fácil de lo que piensas. ¡Empecemos!

1. INSPÍRATE

Puede que ya tengas alguna idea rondando por tu cabeza. Tal vez de una película que viste el finde, de un libro o una canción, a partir de una localización o una prenda… Si aún no la tienes, puedes usar estas mismas fuentes de inspiración que te acabo de contar. Seguro que has visto, leído y oído algo últimamente que te ha llamado la atención. Úsalo para crear. 😋

Por ejemplo, mi inspiración para esta sesión fue la localización: una Atalaya en el norte de Madrid que veía desde la carretera cada vez que iba a la sierra.

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2. DA FORMA A TU IDEA

Cuando ya has cerrado un tema que te interesa, no te limites a dejar la idea en tu cabeza flotando sin forma. Cuanto más concretes, más te acercarás a tu objetivo. Para ello te recomiendo crear un Moodboard, un pequeño documento donde juntar las inspiraciones que vas encontrando para la sesión y de ahí sacar la idea final. 

A mi me gusta mucho usar Pinterest, Revistas de moda, Google e Instagram. 

Por ejemplo, para esta sesión recurrí a imágenes de fotógrafos que sigo en Instagram, escenas de películas históricas y cuadros.

Una vez recopilados los ejemplos que te gustan e inspiran, toca empezar a tomar las primeras decisiones sobre la estética que persigues.

Mi premisa fue: quiero mostrar a una princesa con la atalaya de fondo.

¡Muy importante! Tu idea final no puede ser una copia del trabajo de otros. Tu misión como fotógrafo es encontrar tu propia voz y para ello tienes que dar salida a las ideas que tienes delante orientándolas hacia tus propios gustos y valores. Hacia lo que te representa. 

La princesa vuelve por una razón envuelta en misterio y tragedia. Aquel lugar le trae dolor. Aunque llegue al atardecer, los tonos serán fríos. Ella ya no es la niña feliz e inocente que antaño vivió en aquellas tierras. 

Ejemplo de uno de mis Moodboards. 

3. FORMA UN EQUIPO DE TRABAJO

Con tu Moodboard y las ideas claras, puedes empezar a contactar al equipo que quieres que forme parte de tu proyecto. ¡Qué no te dé vergüenza! Habrá mucha gente deseosa de sacar nuevos trabajos adelante. Más aún si ven que has trabajado en la idea previa y tienes las cosas claras. 

Tu equipo puede estar formado por:

  • Modelos: tómate tu tiempo para encontrar al modelo que dé vida a tu historia. Yo siempre busco por Instagram, Litmind o Agencias. Eso sí, sé paciente y no aceptes a un modelo que no te encaje del todo o podría arruinar toda la sesión. 
  • Maquillador@s: en este mismo sentido, busca maquilladores con trabajos afines a lo que tu aspiras. No contactes a un maquillador especializado en maquillaje de boda si lo que quieres es caracterizar a un modelo de zombie. Ya sabiendo la idea de tu sesión, le será más fácil proponer el maquillaje que mejor le vaya.
  • Estilistas: como con todo lo anterior, busca estilistas con un estilo similar al tuyo. Si no encuentras uno, puedes contactar también con showrooms y tiendas de ropa, accesorios o incluso disfraces, según la temática. 
  • Asistentes: puede que creas que no los necesitas. A veces será cierto pero en mi experiencia, se hacen necesarios si quieres centrarte al 100% en las fotografías que haces. Un asistente te vendrá genial cuando usas alguna fuente de luz o reflector, cuando montas un escenario, trabajas con varios modelos al mismo tiempo, utilizas elementos externos como confeti, ventilador… No hace falta que sea un fotógrafo experto, sólo un amigo majete con ganas de ayudar. 

Debes dejarles claro desde el principio las condiciones de la sesión: si va a ser remunerado o colaboración, para qué se van a utilizar las imágenes… Atiende sus propuestas. Puede que el proyecto evolucione hacia algo mejor gracias a las aportaciones del resto pero no dejes todo en manos de los demás. Sé fiel a tu idea. Con comunicación y respeto se puede llegar muy lejos.

Puede que prefieras hacer una sesión sólo tú y un modelo. Aquí deberás tomar decisiones también sobre maquillaje y estilismo y por tanto dedicar más tiempo que invertir en la sesión. Si te apetece y confías en tu criterio, adelante. Si lo haces sólo porque crees que maquilladores y estilistas no van a querer trabajar contigo, entonces recuerda: el no ya lo tienes. ¡No pierdes nada intentándolo!

4. ENCUENTRA UNA LOCALIZACIÓN

Encontrar la localización de tus sueños a veces se vuelve una tarea imposible. Primero tenemos que ser realistas con los recursos a nuestro alcance. Si en tu ciudad no hay mar o un castillo del siglo XII donde te dejen entrar a hacer fotos, no vale sólo con desearlo mucho.

Existen páginas y apps como Spotshot  o http://www.madrid.org/filmmadrid (si eres de esta ciudad) donde encontrar localizaciones según un estilo. También viene bien seguir cuentas de fotógrafos de tu zona y preguntar a amigos y familiares. Yo siempre que encuentro algún lugar chulo al que me gustaría volver con la cámara me lo dejo guardado en Google Maps y consulto las fotos de otras personas que hayan estado. 

Te recomiendo muchísimo visitar la localización antes de la sesión. Puede que hayan cambiado cosas respecto de las fotos que viste o la época del año. 

Salvo que se trate de un estudio fotográfico, intento ir un par de días previos a la hora aproximada en la que voy a hacer la sesión con condiciones climáticas parecidas para saber con más certeza el ambiente que me voy a encontrar.

Gracias a esto ya puedes empezar a imaginar dónde vas a colocar al modelo para tener el mejor fondo y la mejor luz y decidir la hora de la sesión según la disponibilidad de tu equipo, las condiciones de luz y la accesibilidad del lugar. También es momento de decidir sobre el atrezzo, que puedes usar o no para reforzar la ambientación.

En mi caso, acudí a la atalaya que os comento unos días antes para ver con claridad las luces y sombras que dejaba el sol al atardecer, saber dónde aparcar y elegir los mejores ángulos para encuadrar las ruinas.

Previsualización de la página FilmMadrid

5. HABLA CON TU EQUIPO

Cuando ya tengas todo claro… Haz un grupo de whatsapp o telegram, por ejemplo, para que todos se conozcan entre sí e intercambien la información necesaria. Debéis cerrar el día y la hora que le viene bien a todo el mundo y especificar cuánto va a durar la sesión teniendo en cuenta el tiempo de maquillaje, de estilismo y toma de fotos. Podéis concretar asuntos como dónde vais a quedar y cómo vais a ir, tallas del modelo, posibles alergias, etc.

6. CIERRA LA IDEA

Con la localización y el equipo zanjado es hora de cerrar la idea con la nueva información que tienes. Tal vez la localización o las características del vestuario o el modelo no te permiten hacer exactamente lo que pensabas y por eso te toca recalcular y adaptar tus ideas una vez más para concretarlas definitivamente.

Llegados a este punto te aconsejo que decidas el número de fotos, las poses, el encuadre, la luz. ¡TODO! Porque aunque luego te permitas el lujo de improvisar u omitir fotos, irás más tranquilo a la sesión sabiendo que tienes un plan. Lo vas a notar tú y lo van a notar los demás. No perderás tiempo y no habrá posibilidades de que te quedes en blanco.

Yo dejé planeadas 4 fotografías seguras:

1. Un plano general de la modelo con la atalaya de fondo donde viéramos sus ropa y pelo ondular con el viento.
2. Un plano detalle de la daga que sostiene escondida en su espalda, para remarcar la idea de venganza y dolor.
3. Un primer plano donde la modelo mirara a cámara desafiante.
4. Un plano medio de la modelo sentada contemplando el horizonte. 

7. SÉ PREVISOR

Aunque hagas toda esta planificación, hay cosas que jamás podrás controlar pero que sí podrás prevenir. 

Entre ellas, es fundamental mirar las previsiones meteorológicas para el día de la sesión. Si vas a un recinto, conocer las horas de apertura y cierre e investigar sobre posibles restricciones para el uso de cámaras o trípodes. 

Puedes contactar con el ayuntamiento o responsable de la zona a la que acudes o preguntar a otros fotógrafos o visitantes que hayan acudido con anterioridad. 

En materia de previsión, hasta te aconsejaría tener un plan B para todo: un ayudante, un maquillador, ropa en la recámara… Sé que no siempre es posible pero te sorprendería saber la de veces que la ropa no le ha entrado al modelo o que uno de los miembros del equipo no ha aparecido.

8. PREPARA LOS DOCUMENTOS Y MATERIAL NECESARIOS

Lleva a mano ese Moodboard que creaste con las ideas definitivas. Puedes añadirle ejemplos de poses, encuadres e iluminación. 

Lleva un contrato de colaboración o de cesión de derechos para que todos lo firmen. Te dejo aquí mi post sobre colaboraciones o TFCD y contratos tipo descargables.

Haz una lista del material que necesitas llevar: cámara, objetivos, iluminación, reflector, trípode, baterías cargadas… Y comprueba que todo funciona correctamente. Mejor que sobre a que falte. Con la experiencia irás sabiendo qué necesitas llevar en cada momento.

CÁMARA   |  OBJETIVOS  |  TARJETAS  |  BATERÍAS  |   TRÍPODE   |   ILUMINACIÓN  |   REFLECTOR

9. EL DÍA DE LA SESIÓN…

Si puedes, acude antes de la hora acordada para organizar el escenario y hacer las últimas pruebas

Una vez llegue tu equipo, repasa una vez más la idea final de la sesión y los tiempos para que todos trabajéis en sincronía. Vuelve a enseñarle a la modelo los ejemplos para que tenga muy claro el acting.

Una vez arranca la sesión, maquillador y estilista deberán estar pendientes de su área: que el maquillaje no se vaya estropeando y que la ropa no tenga arrugas o se vean etiquetas. En el caso de que no estén, deberás estar tú pendiente o pedírselo a tu ayudante. 

A lo largo de la sesión, ve enseñando resultados a tu equipo, especialmente al modelo. Dirígele sin ser invasivo. Proponle poses pero dale espacio a la improvisación, a que se relaje. 

Aunque tu impulso sea disparar como loco, párate a pensar si estás consiguiendo dar forma a tu idea. Tal vez haya que corregir un poco la luz, hacer algún cambio en el vestuario o el maquillaje… No pierdas de vista los detalles. 

Si has planificado todo con antelación, habrá poco margen para los imprevistos y podrás volcarte de lleno en lo más apasionante: capturar tu idea mientras cobra vida.

10. POSTPRODUCCIÓN Y ENTREGA DEL TRABAJO

Primero almacena correctamente los archivos en un disco duro o en tu ordenador. Te aconsejo guardarlo por duplicado en algún otro lugar a modo de copia de seguridad.

Después empieza con una primera selección de las imágenes. Marca aquellas que más te gustan y déjalas reposar unos días. Cuando vuelvas, verás todo con más claridad y podrás seleccionar las definitivas, que deben ser aquellas que mejor transmitan tu idea complementándose y añadiendo profundidad a la historia. 

Si hablamos de la idea de mi sesión, no tenía mucho sentido elegir una foto en la que la modelo se tronchara de risa por muy bonita que me hubiera parecido. 

Debemos ser fieles a nuestra idea y mantener el mensaje de la historia hasta el final. Todas deben complementarse pero tener impacto por ellas mismas. 

Puedes pedir opinión a otras personas (incluyendo a los miembros del equipo). Así aprenderás también cómo los demás están recibiendo tu mensaje. 

A veces también nos pasa que las que más nos gustan son precisamente las peores enfocadas, las que más ruido tienen o las que salen más movidas. Sigue tu instinto, yo siempre prefiero que la imagen transmita a que sea técnicamente perfecta. 😉

Intenta editarlas todas de forma similar ya que forman parte de un mismo proyecto y tienen un mismo mensaje. Editarlas con colores o luces distintas hará que parezcan historias diferentes. Si las vas editando a la vez o tomando una de referencia te será más fácil.

En cuanto a la entrega, establece una fecha aproximada y cumple los plazos. Lo más común ahora es entregar los archivos en formato digital fácilmente gracias a programas como Wetransfer, Dropbox o Google Drive. Si es una colaboración, acuérdate de nombrar a los demás miembros del equipo cuando las compartas y de cumplir con los acuerdos previos de divulgación. 

Y por último, sé agradecido. Da gracias a tu equipo y reconoce el valor de cada persona que ha colaborado en el proyecto. Puede que de esta sesión surja una amistad o un nuevo trabajo. 

No temas por entregar los resultados. La primera sesión raramente sale perfecta. Pase lo que pase vas a conocer gente maravillosa en el proceso y aprender muchísimo sobre la fotografía y sobre ti mismo.

Ahora que hemos visto juntos estos pasos necesarios para tu sesión quiero darte las gracias y decirte que…  ¡Enhorabuena! Llegar hasta aquí demuestra que tienes ganas y esas ganas de seguir aprendiendo son las que te convertirán en un gran fotógrafo o fotógrafa.

Te quiero regalar una plantilla rellenable para que puedas organizarte mejor cada vez que preparas una sesión. Sólo tienes que rellenar el formulario que te dejo aquí.

Si te ha parecido interesante te invito a compartirlo en tus redes sociales favoritas, ¡igual alguno de tus contactos necesita esta información para lanzarse! 

¡Gracias y hasta pronto! 😊

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